Saber si un nudify es seguro no se decide probándolo: se decide leyendo lo que el servicio publica antes de que subas nada. Son cuatro líneas concretas —cuánto tiempo guarda el archivo, si lo usa para entrenar el modelo, qué empresa lo recibe y qué rastro deja el pago—, y en las cinco fichas de este catálogo falta alguna de las cuatro. Aquí están las cuatro una por una, con la regla de lectura que las ordena: un plazo que no está escrito no se puede reclamar después.
Qué le pasa a la foto desde que pulsas subir
El archivo sale de tu dispositivo entero. No se recorta ni se procesa en el móvil: viaja al servidor del servicio tal como está, con el nombre que tenga y con los metadatos que la cámara le puso dentro —fecha, modelo de teléfono y, si lo llevabas activado, coordenadas del sitio donde se hizo la foto. Ahí, y no en tu equipo, se ejecuta el modelo.
A partir de ese momento hay al menos tres copias y ninguna es tuya: el original subido, el resultado generado y la caché de la red que sirve las imágenes al navegador. Borrar la galería desde la interfaz actúa sobre la primera y la segunda; la tercera depende de cómo esté montada la infraestructura y no se ve desde la cuenta. Por eso «borrado» y «ya no aparece en mi galería» no son la misma frase, y por eso importa cuál de las dos está escrita en la política.
Lo que el modelo hace entre una cosa y la otra está explicado aparte, en cómo desnudar fotos paso a paso; aquí solo interesa el recorrido del archivo, porque es lo único que sigue existiendo cuando cierras la pestaña.
Cuánto tiempo se queda el archivo
Un plazo sirve cuando es un número. «Veinticuatro horas», «cero días», «siete días desde la última descarga» son plazos: se pueden apuntar, se puede volver pasado ese tiempo y se puede reclamar si no se cumple. «El tiempo necesario para prestar el servicio» no es un plazo, es una fórmula que se rellena después y siempre a favor de quien la escribió.
Cuando el servicio se ofrece a gente que está en la Unión Europea, ese número no es cortesía. Entre la información que hay que dar al usuario figura expresamente el periodo de almacenamiento de los datos, y la obligación alcanza también a empresas con la sede fuera de la UE que ofrecen el servicio aquí. Un servicio que no lo escribe no está siendo discreto: está dejando sin cumplir la parte fácil.
Aquí eso se lee de una sola manera, y es la misma que en el resto del catálogo: el silencio no se interpreta a favor de quien calla. Hay dos silencios distintos y conviene no mezclarlos. «No lo publica» significa que el dato no está en ninguna página abierta del servicio. «Solo tras registrarse» significa que el dato existe, pero primero hay que abrir una cuenta —y para abrirla hay que entregar un correo, que es exactamente el primer dato que venías a proteger. Cómo se comporta cada uno de los cinco con esa distinción está más abajo, ficha a ficha, y qué se hace con la foto una vez dentro lo cuenta IA para desnudar fotos.
Si tu imagen acaba entrenando al modelo
Son dos cosas distintas y los documentos las mezclan a propósito. Una es entrenar con lo que tú subes: la foto original entra en el conjunto de datos y el modelo aprende de ella. Otra es entrenar con lo que el servicio genera: aprende de sus propios resultados, y tu archivo no sale de donde estaba. La segunda es discutible; la primera significa que tu foto ya no está solo en un servidor, está dentro de un modelo del que no se puede sacar.
La cláusula casi nunca lleva la palabra «entrenar». Se escribe como «mejorar nuestros servicios», «con fines de investigación y desarrollo» o «podremos utilizar el contenido para el funcionamiento de la plataforma», y vive en las condiciones de uso más que en la política de privacidad. Cuando existe una casilla para salirse, está en los ajustes de la cuenta y no es retroactiva: desactiva lo que venga después, no lo que ya entró.
De los cinco servicios de este catálogo, ninguno publica una cláusula de entrenamiento que se pueda leer sin abrir cuenta. Eso no se compensa con la reputación ni con el diseño de la web, y no se arregla escribiendo al soporte: lo que no está en un documento público no existe el día que hay que enseñarlo. La forma de la salida —qué devuelve cada modelo y con qué límites— es otro asunto, y está en IA para generar desnudos.
Dónde está la empresa que recibe la foto
La pregunta no es geográfica, es práctica: de dónde depende que alguien tenga que contestarte. Si la empresa está en España o en cualquier país de la Unión, la Agencia Española de Protección de Datos es la puerta directa y el reglamento europeo te reconoce siete derechos sobre tus datos —acceder, rectificar, suprimir, limitar, oponerte, portar y no ser objeto de decisiones automatizadas—, y ejercerlos es gratuito, como explica la guía de derechos de la Agencia. Si está fuera, el reglamento sigue aplicándose cuando el servicio se ofrece aquí, pero entre tener razón y que alguien la atienda hay un océano y un plazo de traducción.
Encontrarlo lleva un minuto cuando está: el nombre de la sociedad y el país aparecen al final de la política de privacidad, en las condiciones de uso o en la primera pantalla del cobro, junto al importe. Cuando no está en ninguno de los tres sitios, no es un descuido de maquetación. Un servicio que cobra sabe perfectamente quién emite el cargo.
Hay una diferencia de formato que se nota aquí más que en ningún otro sitio: una web tiene portada, página de tarifas y documentos con un nombre detrás, y un bot de mensajería no tiene ninguna de las tres cosas ni manera de saber quién recibe el archivo enviado. Lo que se puede comprobar en cada formato está separado en webs para desnudar y en los bots para desnudar de Telegram.
Qué rastro deja el pago
El cargo aparece en el extracto con el nombre que la empresa haya registrado ante su pasarela, y ese nombre no tiene por qué parecerse al de la web. Puede ser una sociedad con un nombre neutro, puede ser la marca entera. No se sabe hasta que llega el primer recibo, y para entonces ya está escrito: ni el banco ni la pasarela lo cambian después.
Las vías se ordenan solas de más a menos rastro. Tarjeta y Google Pay dejan una línea en el extracto de la cuenta, con fecha e importe, y esa línea la ve cualquiera que vea el extracto. La cripto no pasa por el banco, pero deja la operación en la cadena y el recibo en la plataforma donde compraste las monedas. Y no pagar no deja nada: si el plan gratuito da para lo que querías probar, hasta dónde llega cada uno está en desnudar sin pagar.
De los cinco de este catálogo, AiNudez cobra solo en cripto, PornWorks admite las tres vías —tarjeta, Google Pay y cripto— y WaveSpeed cobra por ejecución, 0,12 USD cada vez que se lanza el modelo de cambio de ropa, con créditos que no caducan. Undresswith AI no publica tarifa, y DeepUndress no enseña ni la tarifa ni la forma de cobro hasta que la cuenta está creada.
Cómo comprobar si un nudify es seguro antes de subir nada
Tres comprobaciones, ninguna dura más de un minuto y las tres se hacen con la pestaña del servicio abierta al lado.
- Busca un número en la política de privacidad. Abre el documento, usa el buscador del navegador con «conserv», «almacena» y «elimina» y mira si al lado de alguna de esas palabras hay una cifra. Si la hay, apúntala: es lo único reclamable de toda la página. Si solo hay fórmulas, ya sabes con qué clase de documento estás tratando.
- Busca un nombre y un país. Final de la política, condiciones de uso, primera pantalla del cobro. Con esos dos datos sabes a quién reclamar y ante qué autoridad; sin ellos, el servicio es anónimo para cualquier efecto práctico, por muy pulida que esté la portada.
- Mira qué te piden antes del primer resultado. Correo, cuenta, tarjeta, verificación. Cada casilla que rellenas antes de ver si la herramienta sirve es un dato entregado a cambio de una promesa, y el orden importa: lo que se pide después de enseñar el precio pesa distinto que lo que se pide para enseñarlo.
Las tres son las mismas preguntas con las que se monta cada ficha del catálogo, y están escritas con sus pesos en el baremo publicado. La categoría entera y qué se anuncia bajo ese nombre está en qué es un nudify.
Lo que publica cada servicio del catálogo
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01
AiNudez
El único de los cinco que publica su lista de precios entera sin pedir cuenta: 9,99 USD el paquete de entrada de 500 créditos, y los demás paquetes en esa misma página. El cobro es en cripto, así que no hay cargo de tarjeta que aparezca en ningún extracto. Su política de privacidad también está abierta, y ahí termina lo bueno: no fija plazo de borrado ni dice nada sobre entrenar con lo que se sube.
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02
PornWorks
El único con plan gratuito abierto, a cambio de entrar en la cola lenta. Por encima hay suscripción mensual y tres vías de cobro: tarjeta, Google Pay y cripto. Esa es también la decisión de privacidad que te deja tomar a ti, porque las tres dejan rastros distintos y eliges tú cuál. Del recorrido del archivo no publica nada por delante.
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03
DeepUndress
Trabaja con vídeo además de con imagen fija y sustituye los parámetros por preajustes. El problema está antes de empezar: condiciones, tarifa y forma de cobro no se ven hasta crear la cuenta, y eso incluye todo lo que diga sobre el archivo. Para saber qué se compromete a hacer con tu foto hay que entregarle primero un correo, que es el orden inverso al que interesa al usuario.
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04
Undresswith AI
Funciona sin cuenta, sin marca de agua y con salida en HD a partir de originales desde 1280 px, y tiene API. No pedir cuenta es la mejor noticia de privacidad de toda esta lista: sin registro no entregas un correo ni queda un perfil que luego haya que pedir que borren. La contrapartida es que tampoco hay panel donde ver qué se subió ni desde dónde retirarlo, y la tarifa no está publicada en ninguna página.
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05
WaveSpeed
No es un servicio de desnudar, es una plataforma de modelos a la que se accede por API, y el cambio de ropa es uno más de su catálogo. Eso cambia la relación entera: se paga por ejecución, 0,12 USD cada vez, los créditos no caducan y no hay galería de usuario porque no hay producto de usuario. Encaja si ya trabajas contra una API y no si esperas una web donde arrastrar una foto.
Las cinco fichas completas, con precio, salida y límites de cada una, están en el catálogo de ia para desnudar. Aquí no se sube nada: este sitio lee lo que publican los servicios y lo compara, no recibe archivos ni tiene galería, y por eso no hay nada tuyo que pueda pedirnos nadie.
Qué se puede leer antes de entregar nada
| Servicio | Para ver el precio | Precio a la vista | Rastro del pago |
|---|---|---|---|
| AiNudez | Nada | 9,99 USD / 500 créditos | Cripto, sin cargo de tarjeta |
| PornWorks | Nada | Suscripción mensual | Eliges entre tres vías |
| DeepUndress | Registrarse | Solo tras registrarse | Solo tras registrarse |
| Undresswith AI | No hay precio publicado | No lo publica | No lo publica |
| WaveSpeed | Nada | 0,12 USD por ejecución | Por ejecución, con créditos |
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