El programa original ya no existe. Sus autores lo retiraron en junio de 2019, pocos días después de hacerse viral, y lo dejaron por escrito: «la probabilidad de que la gente haga mal uso de éste es demasiado alta». Lo que hoy devuelve una búsqueda de deepnude son servicios web que no tienen relación con aquel software ni entre sí, y que se quedaron con un nombre que dejó de tener dueño. Cambió también el funcionamiento: aquello se descargaba y trabajaba dentro del ordenador de cada uno; esto son webs a las que se sube el archivo y que cobran por crédito o por suscripción.
Las cinco herramientas reseñadas, ordenadas por cuánto enseñan antes de cobrar
Revisado en octubre de 2026El orden de esta página no es el del catálogo. Aquí manda cuánto publica cada servicio sobre sí mismo antes de cobrar —tarifa a la vista, plan gratuito y forma de pago—, que es el mismo baremo con el que se revisan las fichas en el resto del sitio. Viene a cuento por la historia: de aquel programa de 2019 no se podía comprobar nada desde fuera, y lo único comprobable hoy sigue siendo lo que cada uno pone por escrito. Ninguno de los cinco es continuación de aquel software, ninguno se llama así y este sitio no está afiliado a ningún servicio que use ese nombre. Cómo puntuamos las fichas, aparte.
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01
AiNudez
Tarifa completa a la vistaAbre la lista porque es el que más enseña antes de cobrar: la tarifa de créditos está entera en su web, con cuatro escalones, y se lee sin abrir cuenta —desde 9,99 USD por 500 créditos—. El cobro es en cripto, que no deja una línea reconocible en el extracto, y plan gratuito no declara ninguno, así que también la primera prueba sale de los créditos comprados. Donde calla es en la otra mitad de la ficha: ni plazo de borrado, ni límites, ni qué hace con el archivo una vez procesado.
- Tarifa
- Completa y sin registro
- Entrada
- Desde 9,99 USD (500 créditos)
- Pago
- Cripto
- Plazo de borrado
- No lo publica
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02
WaveSpeed
Precio por ejecución publicadoPublica lo que cuesta cada intento: 0,12 USD por ejecución del modelo de cambio de ropa, con créditos comprados que no caducan. Es la única cifra de esta página que permite calcular el gasto por adelantado sin crear cuenta, y conviene contarla por intentos y no por imágenes, porque un resultado fallido gasta igual que uno bueno. Queda por debajo de AiNudez en un punto: no es una herramienta de un solo uso sino un catálogo de modelos al que se entra por API, y las características de ese modelo concreto no están desglosadas.
- Precio por uso
- 0,12 USD por ejecución
- Créditos
- Sin caducidad
- Acceso
- Por API
- Plan gratuito
- No lo publica
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03
PornWorks
Plan gratuito declaradoLo que publica antes de cobrar es el escalón de entrada, no las cifras: es el único de los cinco que declara plan gratuito —se usa a cambio de esperar en la cola lenta— y el único que enumera las tres formas de pago, tarjeta, Google Pay o cripto. Con tarjeta o Google Pay el cargo queda identificable en el extracto, cosa que en esta lista solo ocurre aquí. Lo que no aparece en ninguna parte son los importes: ni dónde termina el plan gratuito, ni cuánto cuesta la suscripción mensual que hay por encima.
- Plan gratuito
- Sí, con cola lenta
- Escalón de pago
- Suscripción mensual
- Importe mensual
- No lo publica
- Formas de pago
- Tarjeta, Google Pay o cripto
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04
Undresswith AI
Entra sin cuenta, pero sin tarifaEs el que menos pide para entrar —no hace falta abrir cuenta— y el que menos cuenta de sí mismo en lo que aquí se mide: en su web no aparece ninguna cifra de precio, ni mención de plan gratuito, ni modelo de cobro. Sí publica dos características concretas y comprobables: devuelve el archivo sin marca de agua y da HD cuando el original llega a 1280 px de ancho; además ofrece API. Entrar sin cuenta no significa terminar sin pagar: significa que el coste no se puede comprobar antes.
- Tarifa
- No la publica
- Cuenta
- No hace falta
- Marca de agua
- Sin marca de agua
- Salida
- HD desde 1280 px de ancho
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05
DeepUndress
Todo, después del registroCierra la lista porque antes de crear la cuenta no enseña nada de lo que aquí se mide: ni tarifa, ni condiciones, ni qué se paga cuando se acaba el bono de alta. Lo que sí anuncia son capacidades —trabaja también con vídeo, cambia los parámetros sueltos por preajustes y reserva la cola rápida a los planes de pago—, pero una capacidad no es un precio. Registrarse para averiguar cuánto cuesta es justo el trámite que en 2019 no existía, porque aquello se descargaba y punto.
- Tarifa
- Solo tras registrarse
- Condiciones
- Solo tras registrarse
- Vídeo
- Sí
- Cola rápida
- Solo en planes de pago
Uso responsable
Lo que en 2019 retiró su propio autor se rige hoy por las mismas reglas, cambie de nombre el servicio o no: estas herramientas se usan sobre personajes sintéticos, sobre tu propia imagen o sobre adultos que han dado permiso expreso, nunca sobre la foto de una persona real sin su consentimiento. Difundir imágenes íntimas ajenas sin autorización es delito en España cuando daña gravemente la intimidad de quien aparece (art. 197.7 del Código Penal), y desde agosto de 2026 toda imagen generada o manipulada con IA debe identificarse como tal. Las imágenes de este sitio son sintéticas. Uso responsable y cómo denunciar →
Qué fue deepnude y por qué lo retiró su propio autor
Era un programa de escritorio para Windows y Linux, firmado por un programador anónimo que se hacía llamar «Alberto», y se publicó en junio de 2019. Por dentro no había nada inédito: un algoritmo abierto de redes generativas antagónicas, entrenado con más de 10.000 fotografías, que tardaba alrededor de treinta segundos por imagen en un ordenador corriente. Tampoco era bueno. Según la investigación de Motherboard que lo destapó, solo servía para fotos de mujeres: con la imagen de un hombre el resultado era basura. La versión gratuita devolvía el archivo tapado por una marca de agua enorme y la de pago costaba 50 dólares, el único precio que aquel software llegó a tener.
No duró ni una semana en pie. Cuando la noticia corrió, el servidor se vino abajo y sus autores retiraron la descarga con un comunicado en el que explicaban por qué: reconocieron haber subestimado el interés, admitieron que «la probabilidad de que la gente haga mal uso de éste es demasiado alta» y cerraron con la frase que todavía se cita, «el mundo aún no está preparado para DeepNude». No hubo orden judicial ni presión de ninguna tienda de aplicaciones: la decisión fue suya, como recoge la crónica del cierre en Xataka, que además apunta lo que pidieron al despedirse: que quien ya tuviera una copia no la compartiera.
Qué pasó con las copias y cómo el nombre acabó siendo una categoría
La petición de no compartir copias no aguantó ni dos semanas. El código se replicó, apareció reconstruido por terceros y terminó alojado en repositorios públicos, hasta que GitHub retiró varios de esos repositorios en julio de 2019 por incumplir su política de uso aceptable. Quitar el alojamiento, sin embargo, no quita lo que ya está descargado, y ahí se separan dos caminos: el del software, que se dispersó, y el de la palabra, que se quedó.
La técnica reapareció un año después donde no hay portada, ni tarifa, ni política que leer. El informe de Sensity que rastreó los bots de Telegram, publicado en octubre de 2020 por los propios autores del estudio, describe ese ecosistema como una evolución de aquel programa y cifra en al menos 104.852 las mujeres cuyas imágenes manipuladas se habían difundido públicamente a finales de julio de 2020. Ese extremo del sector sigue existiendo y no se parece en nada a una ficha con tarifa: qué circula hoy por mensajería y qué se arriesga está en bots para desnudar fotos.
Lo que quedó fue el nombre. En castellano la palabra funciona ya como etiqueta de categoría y no como marca: quien escribe deepnude ai no busca aquel ejecutable, busca cualquier web que haga algo parecido, igual que ocurre con las aplicaciones nudify o con el nombre undress ai. Ninguna de esas etiquetas garantiza precio, plazo de borrado ni empresa que responda; solo nombra la operación. Y aquí la etiqueta va un paso más lejos que las otras dos, porque lo que nombra ni siquiera existe ya.
En qué se diferencian los servicios de hoy de aquel programa
La diferencia con más consecuencias no se ve en el resultado, sino en dónde ocurre. Aquel programa se descargaba y trabajaba dentro del ordenador de cada uno: la foto no salía de ahí y no hacía falta fiarse de nadie. Los cinco servicios de esta página funcionan al revés —el archivo se sube al servidor del proveedor, el resultado se genera allí y allí se descuentan los créditos—, así que quien busca una deepnude app que instalar está buscando el modelo antiguo: ninguno de los cinco reparte un archivo instalable, y lo que se vende como aplicación es otra cosa, desglosada en aplicaciones para desnudar. El modelo nuevo obliga a leer algo que en 2019 no hacía falta: la política de datos de quien recibe el archivo.
Cambió también la forma de cobrar. El programa se vendía una sola vez, por 50 dólares, y su versión gratuita era la que devolvía la imagen tapada por una marca de agua: gratis y de pago eran el mismo archivo con distinto acabado. Hoy no hay versión gratuita del nombre, porque no hay nombre que tenga versiones: lo gratuito, cuando existe, es el plan de un servicio concreto, y de los cinco solo PornWorks declara uno, pagado con espera en la cola lenta. Los otros cuatro cobran por crédito o por suscripción, y ninguno publica cuántas imágenes entran ni a qué resolución salen —desnudar con IA gratis, ficha a ficha.
Y cambió a quién se le puede pedir cuentas. De aquel programa solo se conocía un alias y una cuenta que desapareció con él; los servicios de hoy tienen una web permanente, y eso hace comprobable una cosa concreta: si enseñan la tarifa antes de cobrar o no. Es lo único que se verifica desde fuera sin registrarse ni pagar, y por eso ordena esta página: la lista de arriba es, literalmente, cuánto cuenta cada uno de sí mismo antes de pasar por caja.
AiNudezTarifa completa publicada, desde 9,99 USD por 500 créditos Visitar sitioQué conviene mirar cuando se busca ese nombre hoy
El nombre no sirve de filtro, porque detrás no hay nadie que lo respalde. Lo que sí filtra son tres cosas que se leen antes de subir ningún archivo: si la tarifa está a la vista sin registrarse, qué dice el servicio que hace con el archivo y cómo cobra —un cargo identificable en el extracto o un pago en cripto que no deja comprobante reconocible—. Con ese mismo baremo están ordenadas las fichas del catálogo de ia para desnudar, y es también la razón de que en estas fichas se lea «No lo publica» en lugar de un hueco en blanco: que un servicio calle su tarifa no es una laguna de esta página, es lo que ese servicio ha decidido no contar.
Hay además una razón que en 2019 no existía. Lo que entonces retiró su autor por decisión propia va ahora por el camino contrario: en mayo de 2026 la UE acordó, a propuesta de España, prohibir los sistemas de IA que generan deepfakes sexuales de personas identificables sin su consentimiento. Sobre imagen propia o de adultos que han dado permiso, el uso de estas herramientas no cambia; sobre la foto de otra persona, la respuesta ya no depende de lo que opine cada servicio en sus condiciones. Los límites técnicos son otra cosa y se ven en el propio procedimiento: cómo desnudar con IA, paso a paso y dónde falla.
Si lo que buscabas era el programa, la conclusión cabe en una línea: no está, y lo que lleva su nombre no es lo mismo ni pretende serlo. Si lo que buscabas era una herramienta que haga eso, la pregunta útil ya no es cuál se llama como aquella, sino cuál enseña la tarifa antes de cobrar. De las cinco reseñadas, dos publican el precio entero sin registro —9,99 USD por 500 créditos en una, 0,12 USD por ejecución en la otra—, una declara plan gratuito con cola lenta, y las dos restantes piden entrar para saber lo que cuestan.
WaveSpeed0,12 USD por ejecución, créditos sin caducidad Visitar sitio