Mujer de unos treinta años con vestido negro en una terraza sobre una ciudad de noche
Catálogo de reseñas · Herramientas analizadas · octubre de 2026

IA para desnudar: las mejores herramientas

Cinco herramientas de IA para desnudar, con lo que cuesta de verdad cada una, cuánto tarda en borrar la foto que le subes y dónde se acaba su plan gratuito. Si el servicio no lo publica, la ficha lo dice; y cada una lleva fecha de revisión y un punto flojo declarado.

Créditos de pago único

AiNudez
créditos que se compran una vez

Funciona con créditos de pago único: compras un paquete, lo gastas y se acaba, sin cuota que se renueve sola. El paquete de entrada cuesta 9,99 USD por 500 créditos y la tarifa completa está publicada en su web, sin pasar por el registro; el cobro se hace en cripto. No anuncia plan gratuito, así que la primera prueba también sale de los créditos comprados. Encaja si trabajas por tandas sueltas y prefieres no dejar una suscripción abierta.

Precio de entrada
Desde 9,99 USD (500 créditos)
Pago
Cripto
Salida
4K en imagen, 720p en vídeo
Mujer con bañador negro en una piscina infinita al atardecer
9,4/ 10
Calidad9,5
Realismo9,2
Facilidad8,8
Privacidad8,7
Con plan gratuito

PornWorks
gratis si no tienes prisa

Es el único de esta selección que declara un plan gratuito abierto: se usa sin pagar, a cambio de entrar en la cola lenta y esperar más que quien tiene plan. Por encima hay suscripción mensual, y el cobro admite tarjeta, Google Pay o cripto, las tres vías. Sirve para ver cómo se comporta este tipo de servicio antes de comprometer una cuota.

Plan gratuito
Sí, con cola lenta
Cobro
Suscripción mensual
Pago
Tarjeta, Google Pay o cripto
Mujer con bikini blanco de pie en el mar, iluminada por la luna
9,1/ 10
Calidad9,6
Realismo9,4
Facilidad8,2
Privacidad8,4
Vídeo, con registro previo

DeepUndress
las condiciones, tras el registro

Trabaja también con vídeo, no solo con imagen fija, y sustituye los parámetros sueltos por preajustes; la cola rápida queda reservada a los planes de pago. La pega está antes de empezar: las condiciones y la tarifa no se ven hasta crear la cuenta, incluido lo que se paga cuando se agota el bono de alta. Interesa si ya tienes claro lo que buscas y no te importa registrarte para saber el precio.

Precio
Solo tras registrarse
Vídeo
Sí
Extras
Preajustes y bono de alta
Mujer con bikini coral en una playa al atardecer
8,8/ 10
Calidad8,4
Realismo8,1
Facilidad9,6
Privacidad8,5
Acceso sin cuenta

Undresswith AI
sin cuenta y sin marca de agua

Se usa sin abrir cuenta y devuelve el archivo sin marca de agua, en HD cuando el original llega a 1280 px de ancho. Además ofrece API, así que también sirve para integrarlo en un flujo propio y no solo para usarlo a mano. Lo que no publica es la tarifa: no hay ninguna cifra en su web, y eso deja el coste fuera de cualquier comparación previa.

Precio
No lo publica
Acceso
Sin cuenta
API
Sí
Mujer con bañador lila junto a la piscina de una azotea al anochecer
8,6/ 10
Calidad8,1
Realismo7,9
Facilidad8,7
Privacidad8,2
Pago por uso, vía API

WaveSpeed
se paga por ejecución

No es una aplicación de un solo uso, sino un catálogo de modelos de IA al que se entra por API; el cambio de ropa es uno de los modelos de la lista, no el producto entero. Cada ejecución de ese modelo cuesta 0,12 USD y los créditos comprados no caducan, de modo que el gasto sigue al uso real y no al calendario. Pide manejarse con una API; a cambio, el precio por ejecución está publicado y se puede comprobar antes de gastar nada.

Precio
0,12 USD por ejecución
Créditos
Sin caducidad
Acceso
Por API
Mujer con bikini plateado junto a la piscina de una villa, de noche
8,5/ 10
Calidad8,9
Realismo8,6
Facilidad7,6
Privacidad8,0
Análisis

Por qué una IA para desnudar entra en este catálogo y otras no

5
fichas de herramientas en el catálogo
1
de cinco declara un plan gratuito abierto
2
de cinco no dejan ver el precio antes de entrar
1 año
de prisión: pena máxima del art. 197.7 del Código Penal

Una IA para desnudar es un servicio que recibe una fotografía vestida y devuelve una versión sintética del mismo encuadre sin ropa: no revela nada que estuviera debajo de la tela, lo inventa. Esa diferencia decide todo lo demás. El resultado es una imagen nueva, y por eso lo único comparable entre unos servicios y otros no es el acabado, sino lo que cada uno cuenta por escrito antes de cobrar.

El catálogo no puntúa lo bonito que sale el resultado. Puntúa cuánto enseña cada servicio antes de pedir la tarjeta: si hay un precio visible sin registrarse, si dice qué hace con el archivo, si explica qué ocurre al borrar la cuenta. Es lo único verificable desde fuera sin fiarse de una captura promocional. Los nombres del sector cambian cada pocos meses —lo que hoy se anuncia como ia nude mañana se llama de otra forma—, pero el párrafo sobre datos casi nunca cambia.

La parte que menos se cuenta es la que ocurre después de pulsar el botón. La foto que entra se copia a un servidor del proveedor, pasa por el modelo y a veces se queda ahí: hay políticas que fijan un borrado en horas y hay contratos que reservan el derecho a conservar y reutilizar lo subido sin decir por cuánto tiempo. Entre las herramientas del catálogo, la distancia real no está en el acabado, está en ese párrafo. En la ficha sobre desnudar fotos con IA está el detalle de formatos, resoluciones y el punto en el que se rompe la calidad.

El precio es el segundo punto opaco. Casi ningún servicio publica una tarifa completa en la portada: aparece un plan gratuito con un número de créditos y la cifra real se descubre cuando los créditos se acaban. Con las etiquetas pasa algo parecido. Detrás de la etiqueta undress ai conviven servicios que no tienen nada que ver entre sí, con precios y políticas opuestos, y la palabra por sí sola no dice cuál es cuál.

Una herramienta que no dice cuánto tiempo guarda tu archivo ya ha dicho lo importante.

Ninguna de estas herramientas quita nada. El modelo estima qué habría debajo de la ropa y dibuja una versión plausible, así que dos ejecuciones seguidas del mismo archivo devuelven cuerpos distintos. Por eso el resultado no es una fotografía de nadie y por eso el problema tampoco es técnico: lo que se publica es una invención con la cara de una persona encima. El proceso completo, con sus límites, está en cómo desnudar fotos paso a paso.

Y el problema legal sí existe. Difundir sin autorización imágenes íntimas de otra persona obtenidas con su consentimiento, cuando la divulgación daña gravemente su intimidad, se castiga en España con prisión de tres meses a un año o multa de seis a doce meses (art. 197.7 del Código Penal). Para las imágenes creadas o alteradas con IA, el Consejo de Ministros aprobó en mayo de 2026 un proyecto de ley orgánica sobre gobernanza de la IA que recoge las dos prohibiciones acordadas en la UE en mayo de 2026: los sistemas de IA que generan deepfakes sexuales y los que generan material de abuso infantil. Ninguna ficha de este catálogo ampara usar estas herramientas sobre la foto de una persona real.

Método

Mismo baremo.
Las mismas preguntas.
Para todas.

La puntuación no mide lo bien que dibuja un servicio: mide cuánto enseña antes de cobrar. Seis criterios, diez puntos, el mismo formulario para cada ficha y la fecha de la última revisión a la vista. Los enlaces de afiliado no mueven el orden, y cada ficha lleva al menos un punto flojo.

  1. 01

    Privacidad y datos

    Plazo de borrado, entrenamiento con lo subido, borrado de cuenta y jurisdicción del responsable.
    30 %
  2. 02

    Reglas de uso y consentimiento

    Qué prohíbe el servicio por escrito y cómo atiende una denuncia por imágenes sin permiso.
    20 %
  3. 03

    Precio y facturación

    Tarifa visible sin registrarse, qué incluye el plan gratuito y cómo aparece el cargo en el extracto.
    20 %
  4. 04

    Calidad declarada

    Resolución, formatos y límites de tamaño que el servicio publica, no los que promete la portada.
    15 %
  5. 05

    Velocidad y límites

    Tiempo de proceso anunciado, cola en horas punta y cuántos archivos permite al día.
    10 %
  6. 06

    Soporte y contacto

    Vía de contacto real, plazo de respuesta publicado e identificación del responsable legal.
    5 %
Privacidad

Lo que cada servicio hace con tu archivo

De cada herramienta leemos la política de datos y anotamos cinco cosas comprobables. Cuando el documento no las dice, la ficha lo marca como «no publicado» en lugar de suponerlo.

  • Plazo de borrado publicado
  • Sin entrenar con lo que subes
  • Borrado de cuenta sin escribir un correo
  • Responsable y jurisdicción identificados
  • Cargo discreto en el extracto
Bots para desnudar en Telegram →
Uso responsable

Personas sintéticas y adultos que han dado permiso. Nada más.

  • Solo personas mayores de edad, tanto quien usa el servicio como quien aparece en la imagen.
  • Nunca sobre una persona real sin su permiso: difundir sin autorización imágenes íntimas de otra persona es delito en España cuando daña gravemente su intimidad (art. 197.7 del Código Penal), y en mayo de 2026 la UE acordó prohibir los sistemas de IA que generan deepfakes sexuales.
  • Toda imagen sintética se identifica como tal: el Reglamento europeo de IA obliga desde agosto de 2026 a advertir de que un contenido ha sido generado o manipulado artificialmente (art. 50). Las imágenes de este sitio son sintéticas y no representan a personas reales.
Uso responsable →
Por dónde seguir

La pregunta que te ha traído aquí tiene ficha propia.

Cada respuesta corta lleva a una ficha con lo que el servicio publica, lo que calla y la fecha en que se revisó.
Cómo funciona

¿Se puede quitar la ropa de una foto con IA?

Simularlo, sí; el modelo inventa lo que habría debajo. Qué herramientas lo hacen, con qué límites y en qué se nota el fallo. Ver las herramientas
Gratis

¿Hay alguna opción gratis de verdad?

Solo una de las cinco declara plan gratuito abierto; las demás lo condicionan al registro o no lo mencionan. Dónde empieza el pago, ficha por ficha. Ver los límites gratuitos
Riesgos

¿Es seguro subir una foto a estos sitios?

Depende de la política de cada uno: plazo de borrado, entrenamiento con lo subido y rastro del pago. Servicio por servicio, con lo que dice y lo que omite. Leer los riesgos
FAQ

Preguntas que llegan más veces

Respuestas cortas. Las largas están en cada ficha y en la metodología.

Significa generar una versión sintética de una fotografía en la que la persona aparece sin ropa. El modelo no descubre nada: estima qué habría debajo de la tela y lo dibuja, por eso dos intentos seguidos con el mismo archivo devuelven cuerpos distintos. Lo que sale es una imagen nueva, no una fotografía de esa persona.

Las que más enseñan antes de cobrar. El orden del índice sigue esa puntuación —privacidad, reglas de uso, precio, calidad declarada, velocidad y soporte—, no lo espectacular del resultado, que nadie puede verificar desde fuera. Cada ficha lleva la fecha de su última revisión y al menos un punto flojo.

Con imágenes propias o de adultos que han dado permiso no hay una prohibición específica. Difundir sin autorización imágenes íntimas de otra persona obtenidas con su consentimiento sí es delito cuando daña gravemente su intimidad: el art. 197.7 del Código Penal prevé prisión de tres meses a un año o multa de seis a doce meses. Además, desde mayo de 2026 está en trámite una reforma que tipifica expresamente los deepfakes sexuales.

Solo una de las cinco declara un plan gratuito, y a cambio de entrar en la cola lenta. De los límites —imágenes al día, resolución, marca de agua— no publica cifras ninguna, así que la única forma de saberlos es usarlos.

Se copia a un servidor del proveedor. A partir de ahí manda su política: hay plazos de borrado de pocas horas y hay contratos que reservan el derecho a conservar y reutilizar lo subido sin fijar plazo. En cada ficha anotamos qué dice el documento y, sobre todo, qué no dice.

Casi todas funcionan en el navegador del móvil, porque el proceso ocurre en el servidor del proveedor y no en el aparato. En las tiendas oficiales las hay —el Tech Transparency Project contó 55 en Google Play y 47 en la App Store en enero de 2026—, pero las dos las prohíben en sus normas y las retiran por tandas: ninguno de los servicios reseñados aquí reparte un instalable, y lo que se anuncia como «app» suele ser una web guardada en la pantalla de inicio o un bot de mensajería.

Son tres etiquetas para lo mismo. «deepnude» viene del programa que sus autores retiraron en 2019 y hoy sobrevive como nombre genérico; «nudify» y «undress ai» son términos de mercado que usan servicios sin relación entre sí. La etiqueta no dice nada del precio ni de la política de datos: eso hay que mirarlo uno a uno.

Cada ficha lleva la fecha de su última revisión. Las políticas y los precios se vuelven a mirar cuando el servicio cambia de condiciones.